En la cuenca Mayo–Chinchipe, compartida por Ecuador y Perú, la Escuela Binacional del Agua para Caficultores propone mirar la caficultura desde su origen: las fuentes hídricas, los bosques y las decisiones cotidianas que sostienen cada cosecha.
Antes de convertirse en aroma, el café es una planta que espera la lluvia. Sus raíces necesitan un suelo vivo y sus frutos dependen de un paisaje capaz de conservar la humedad. Cuando llega la cosecha, el agua vuelve a aparecer en el despulpado, la fermentación y el lavado. Incluso después, en aquello que se desecha, permanece una decisión fundamental: tratar adecuadamente el agua o devolverla contaminada a la quebrada.
Por eso, hablar de café en la cuenca Mayo–Chinchipe es hablar de ríos, bosques y comunidades. También es hablar de una frontera que el agua cruza sin pedir permiso. De esa relación nace la Escuela Binacional del Agua para Caficultores, una propuesta del proyecto CUIDAR que, con el trabajo de Protos Andes y sus socios, busca articular formación, experiencia productiva y cuidado del territorio.
“Antes de llegar a la taza, el café ya ha contado una historia de agua.”
Una cuenca que no entiende de fronteras
La cuenca Mayo–Chinchipe nace en la cordillera de Sabanilla, en el sur del Ecuador. Desde allí, sus aguas descienden y reciben los aportes de los ríos Palanda y Numbala. Cerca de la línea fronteriza, el Mayo se encuentra con el Canchis y forma el Chinchipe. Ya en territorio peruano, recibe las aguas de ríos como el Chirinos y el Tabaconas antes de llegar al Marañón y, posteriormente, al Amazonas.
Es la más pequeña de las cuencas binacionales que alimentan el Amazonas, pero su tamaño no reduce su importancia. Tiene una extensión aproximada de 9.000 kilómetros cuadrados: el 67 % se encuentra en Perú y el 33 % en Ecuador. En este territorio viven alrededor de 250 mil personas y, según la propuesta de la Escuela, ocho de cada diez están vinculadas a la agricultura, especialmente al cultivo del café.
La parte alta de la cuenca ayuda a mantener y regular el agua de sus principales afluentes. En la parte media, donde se concentra buena parte de la población y existen condiciones favorables para la producción, los bosques también han cedido espacio al café y a la ganadería extensiva.
En este territorio surge una pregunta que atraviesa toda la propuesta formativa: ¿cómo sostener la economía de las familias sin debilitar los ecosistemas que hacen posible esa misma economía?
“La cuenca no termina en la frontera: el agua sigue su camino y nos recuerda que cuidarla es una tarea compartida.”
Por qué el café necesita agua limpia y paisajes sanos
Hay café en casi toda la cuenca Mayo–Chinchipe. En muchas fincas se producen cafés especiales destinados a mercados internacionales y, alrededor de este cultivo, se han construido conocimientos, cooperativas, asociaciones y formas de vida. Sin embargo, la calidad de una taza no comienza en el laboratorio ni en la cafetería: comienza en la finca y en la salud del paisaje.
El agua interviene en cada tramo de la cadena productiva. Está presente en el crecimiento de la planta y en la conservación del suelo; vuelve durante el beneficio húmedo y permanece en los residuos del proceso.
Si las aguas mieles y otros desechos no reciben un tratamiento adecuado, pueden afectar las quebradas. Del mismo modo, si las fuentes se degradan o los bosques desaparecen, la producción pierde la base natural que la sostiene. Cuidar el agua, por lo tanto, no es una actividad separada de la caficultura: es parte de una práctica productiva sostenible.
A esta realidad se suman otras presiones. El crecimiento de la actividad minera, tanto legal como ilegal, genera nuevas tensiones sobre ríos y ecosistemas. Al mismo tiempo, los mercados demandan trazabilidad, responsabilidad ambiental, producción libre de deforestación y cumplimiento de diferentes estándares y certificaciones.
Para las familias caficultoras, estos retos no constituyen una discusión lejana. Pueden determinar si su café conserva el acceso a un mercado, si una finca continúa siendo productiva y si habrá suficiente agua para las siguientes generaciones.
“Cuidar el agua no es un requisito adicional de la caficultura; es la condición que permite que el café tenga futuro.”
Escuela Binacional del Agua: aprender con los pies en la finca
La Escuela Binacional del Agua para Caficultores no fue concebida como una sucesión de charlas alejadas de la vida cotidiana. Su programa combina el aula con fincas, cooperativas, espacios comunitarios y recorridos de campo. Del lado peruano, la ruta formativa pasa por San Ignacio, Jaén y Chirinos, donde cada lugar permite observar el café desde una experiencia concreta.
El recorrido se organiza en cuatro módulos. Estos avanzan desde el derecho al agua hasta la construcción de una agenda binacional del café. Más que acumular conceptos, la propuesta busca que cada aprendizaje pueda regresar a la parcela convertido en una decisión práctica.
El agua como derecho compartido
El primer módulo parte del derecho humano al agua y al saneamiento. También aborda los derechos de la naturaleza, el enfoque de género, la situación del acceso al agua en la cuenca Mayo–Chinchipe y el acuerdo binacional para gestionar las nueve cuencas compartidas por Ecuador y Perú.
La idea de fondo es sencilla y, al mismo tiempo, profunda: el agua es un derecho, pero también una responsabilidad cuya gestión debe coordinarse entre territorios.
La producción sostenible se aprende haciendo
El segundo módulo entra de lleno en la cadena del café: sus características, límites y desafíos; el uso del agua; las buenas prácticas durante el beneficio; el tratamiento de residuos; los costos de una caficultura sostenible; y la protección y restauración de las fuentes hídricas.
En una finca, estos asuntos dejan de ser teoría. Allí puede observarse cómo una práctica aparentemente pequeña puede cambiar la calidad del agua que continúa su recorrido aguas abajo.
Asociarse, certificarse y regenerar
El tercer módulo analiza los desafíos que aparecen cuando el café sale de la finca. La asociatividad, las certificaciones orgánicas y de comercio justo, las exigencias de producción libre de deforestación y la agricultura regenerativa forman parte de la conversación.
Asimismo, las mujeres y las juventudes ocupan un lugar central. Su participación en la producción y comercialización de cafés especiales es indispensable para el presente y el futuro de la cuenca.
Del aprendizaje a una agenda binacional del café
El cuarto módulo conecta lo aprendido con el Plan de Gestión Integrada de los Recursos Hídricos de la cuenca Mayo–Chinchipe. Incluye experiencias de innovación, el análisis de oportunidades y retos para una agenda binacional del café y un concurso de ideas sobre Café y Agua.
El cierre no pretende ser un punto final. Por el contrario, busca convertirse en el comienzo de propuestas que puedan desarrollarse y sostenerse en el territorio.
“Una escuela binacional no depende solamente de compartir un salón, sino de aprender a cuidar el mismo territorio.”
Formación que conecta a Ecuador y Perú
La Escuela forma parte de la Plataforma Binacional de Gestión del Conocimiento impulsada por CUIDAR. Esta plataforma busca articular la capacitación continua, los estudios formales, la investigación y la información útil para la toma de decisiones en la cuenca.
Antes de esta edición, la Escuela Binacional del Agua ya había desarrollado cuatro procesos formativos, con alrededor de 250 participantes de ambos países. Cerca de la mitad fueron mujeres y jóvenes.
Ese camino previo dejó una certeza: los problemas del agua no pueden resolverse desde una sola orilla. La frontera puede dificultar los encuentros presenciales y obligar a trabajar con grupos simultáneos en Ecuador y Perú, pero no cambia la naturaleza compartida de la cuenca.
Lo que sucede en una fuente, una finca o un río termina conectándose con la vida de quienes se encuentran aguas abajo. Por eso, la Escuela no reúne únicamente contenidos técnicos. También reúne diferentes miradas: la de quien cultiva, la de quien administra un sistema de agua, la de las cooperativas, las universidades, las autoridades locales y las comunidades que conocen el territorio porque lo habitan todos los días.
En ese cruce de experiencias, la gestión binacional deja de ser una idea escrita en un acuerdo y comienza a convertirse en una práctica.
Todo empieza con el agua
Una taza de café puede parecer el final de un proceso. En realidad, también permite mirar hacia atrás: hacia la lluvia, la montaña, la sombra de los árboles, la quebrada cercana y las manos que, durante meses, tomaron decisiones para cuidar la cosecha.
La Escuela Binacional del Agua para Caficultores nace para hacer visible esa trama. Busca recordar que la sostenibilidad no se consigue con una sola certificación ni con una actividad aislada. Se construye mediante conocimientos compartidos, organizaciones fuertes y prácticas capaces de proteger el agua mientras las familias producen y generan ingresos.
En la cuenca Mayo–Chinchipe, cuidar el café significa cuidar mucho más que un cultivo. Significa proteger la salud de los ríos, fortalecer la economía local y contribuir a la cooperación entre Ecuador y Perú. También significa preservar la posibilidad de que las próximas generaciones sigan encontrando en una finca cafetalera un lugar para vivir y construir su futuro.
“Proteger una fuente hídrica también es proteger la calidad del café, el trabajo de una familia y la vida de toda la cuenca.”
La gestión sostenible del agua requiere acuerdos, participación y una visión compartida entre todos los actores del territorio. Por ello, la Asamblea de Actores representa un paso importante para la cuenca transfronteriza Mayo–Chinchipe.
La gestión binacional del agua en Mayo–Chinchipe dio un nuevo paso con la conformación de la delegación ecuatoriana para el Comité GIRH. Además, permitió avanzar en la validación participativa del plan de gestión de esta cuenca transfronteriza.
Los días 15 y 16 de mayo, representantes de instituciones públicas, organizaciones sociales, consejos de cuenca y comunidades participaron en la Asamblea de Actores de la Cuenca Mayo–Chinchipe, capítulo Ecuador. Este encuentro fue clave para fortalecer la gobernanza del agua y consolidar la cooperación entre Ecuador y Perú.
Asimismo, el espacio permitió generar acuerdos, fortalecer capacidades y avanzar en mecanismos de coordinación para la gestión integrada de los recursos hídricos. Este proceso se desarrolló en uno de los territorios estratégicos de la Amazonía binacional.
Gestión binacional del agua y cooperación entre Ecuador y Perú
La jornada inició con la socialización del marco normativo y de los avances impulsados por la Comisión Binacional Ecuador–Perú. Además, se abordaron temas sobre la gobernanza de aguas transfronterizas y el papel de las instituciones nacionales y los actores territoriales.
Durante este espacio también se presentaron los avances del programa CUIDAR: Derechos al Agua y Resiliencia en Cuencas Amazónicas. Esta iniciativa impulsa acciones para fortalecer la resiliencia de las comunidades y promover una gestión participativa del agua.
Delegación ecuatoriana para el Comité GIRH
Uno de los principales resultados de la Asamblea fue la conformación de las mesas temáticas y la elección de representantes principales y alternos que integrarán la delegación ecuatoriana ante el Comité de Gestión Integrada de Recursos Hídricos (GIRH) de la cuenca Mayo–Chinchipe.
El proceso contó con la participación de diversos sectores vinculados a la gestión del agua, garantizando representatividad territorial e institucional. Posteriormente, los delegados electos revisaron y suscribieron el acta de conformación junto a representantes de entidades nacionales competentes en materia ambiental, hídrica, climática y de gestión de riesgos.
Estudios técnicos para una mejor gestión de la cuenca
Como parte de la agenda, los participantes conocieron los avances del PGIRH de la cuenca y analizaron estudios complementarios relacionados con minería, calidad del agua y herramientas de información geográfica.
Estos insumos técnicos constituyen una base fundamental para la toma de decisiones y para la definición de acciones que permitan proteger las fuentes hídricas, mejorar la calidad ambiental y fortalecer la gestión sostenible del territorio.
Validación participativa del Plan GIRH
Durante la segunda jornada, los asistentes trabajaron en grupos para revisar las líneas estratégicas y prioridades del Plan GIRH. El análisis permitió recoger observaciones, recomendaciones y aportes de los diferentes actores presentes, fortaleciendo el carácter participativo del proceso.
La metodología facilitó el diálogo entre instituciones y comunidades, promoviendo una visión compartida sobre los desafíos y oportunidades para la gestión del agua en la cuenca.
Acuerdos para los próximos pasos
La Asamblea concluyó con la presentación de una declaratoria y la definición de los siguientes pasos para el funcionamiento del Comité GIRH Mayo–Chinchipe. Esta instancia tendrá un papel fundamental en la articulación de esfuerzos entre actores locales, nacionales y binacionales.
Con este proceso, la gestión binacional del agua en la cuenca Mayo–Chinchipe continúa consolidando espacios de participación y gobernanza que contribuyen a la protección de los recursos hídricos, la resiliencia de las comunidades y el fortalecimiento de la cooperación entre Ecuador y Perú.
Conoce también las acciones del proyecto CUIDAR para fortalecer la gestión del agua en la Amazonía. https://proyecto-cuidar.net/
Palanda, Zamora Chinchipe. La gobernanza del agua en Mayo–Chinchipe dio un nuevo paso con la conformación del Consejo de Cuenca con ámbito de Unidad de Planificación Hidrográfica Local (CCUPHL) y la elección de sus representantes ante el Comité para la Gestión Integrada de los Recursos Hídricos (GIRH) Ecuador–Perú.
El proceso reunió a representantes de organizaciones de usuarios de agua para consumo humano, riego y actividades productivas, gobiernos autónomos descentralizados, universidades y otros actores clave del territorio.
Su objetivo fue fortalecer los mecanismos de participación establecidos en la normativa ecuatoriana y promover una representación legítima de los diferentes sectores vinculados a la gestión de los recursos hídricos.
Gobernanza del agua en Mayo–Chinchipe y participación local
Durante la jornada se conformaron las organizaciones de usuarios de agua y posteriormente el Consejo de Cuenca con ámbito de Unidad de Planificación Hidrográfica Local (CCUPHL), instancia encargada de promover la participación ciudadana, el diálogo y la articulación entre los diversos actores que comparten responsabilidades e intereses sobre el agua en la cuenca.
La elección de los representantes se realizó mediante un proceso abierto y participativo, basado en la nominación de candidaturas y votación nominal por mayoría simple. Como resultado, el CCUPHL eligió a un representante principal y un representante alterno que integrarán la delegación ecuatoriana al Comité GIRH Mayo–Chinchipe.
Este Comité forma parte de la estructura de gobernanza creada por la Comisión Binacional para la Gestión Integrada de los Recursos Hídricos de las cuencas hidrográficas transfronterizas entre Ecuador y Perú. Entre sus principales responsabilidades se encuentran la formulación del Plan de Gestión Integrada de Recursos Hídricos de la cuenca, así como el seguimiento y monitoreo de su implementación mediante acciones coordinadas entre ambos países.
La conformación de estas instancias representa un avance importante para la gestión participativa y sostenible del agua en la cuenca Mayo–Chinchipe. Además de fortalecer la representación de los actores locales, el proceso contribuye a consolidar espacios de diálogo y coordinación que permitan enfrentar de manera conjunta desafíos relacionados con la seguridad hídrica, la conservación de ecosistemas, la gestión de riesgos y la adaptación al cambio climático.
Para Protos Andes, estos espacios son fundamentales para promover una gobernanza inclusiva y efectiva del agua. En el marco del proyecto CUIDAR, el fortalecimiento de las capacidades locales y de los mecanismos de participación contribuye a incrementar la resiliencia socioecológica de la cuenca, asegurando que las decisiones sobre la gestión del agua incorporen las necesidades, conocimientos y prioridades de las comunidades e instituciones que habitan el territorio.
La conformación del CCUPHL y la elección de sus representantes constituyen así un hito en el proceso de construcción de una gobernanza binacional más sólida, participativa y orientada a la sostenibilidad de la cuenca Mayo–Chinchipe.
La Maestría en Recursos Hídricos con mención en Gestión Integral de Cuencas Hidrográficas y Diplomacia del Agua es una nueva oportunidad de posgrado que ofrece la Universidad Nacional de Loja. Esta maestría se da en el marco del Programa CUIDAR y busca formar profesionales capaces de cuidar el agua de forma integral y promover la cooperación entre países, principalmente con el apartado de aguas transfronterizas.
¿Qué ofrece esta maestría?
La Maestría en Recursos Hídricos con mención en Gestión Integral de Cuencas Hidrográficas y Diplomacia del Agua dura 12 meses y se imparte en modalidad presencial. Las clases combinan horarios de jueves por la noche y fines de semana completos, con una mezcla de sesiones virtuales y al menos una presencial al mes.
El programa tiene 2160 horas en total y se organiza en tres periodos académicos. Incluye 10 asignaturas que abordan temas prácticos como el análisis de cuencas, economía del agua, políticas públicas y diplomacia.
Enfoque en cuencas binacionales y cooperación
Un punto clave es su vínculo con el programa CUIDAR, que trabaja en la protección de ecosistemas y la conservación del agua en la cuenca Mayo-Chinchipe, compartida por Ecuador y Perú. Así, la Maestría en Recursos Hídricos con mención en Gestión Integral de Cuencas Hidrográficas y Diplomacia del Agua prepara a los estudiantes para impulsar procesos participativos y acuerdos internacionales.
Los graduados se convierten en agentes de cambio con visión amplia. Pueden apoyar iniciativas locales, nacionales y transfronterizas para proteger este recurso tan valioso.
Es importante mencionar que el programa CUIDAR, lleva ya trabajando en la cuenca Mayo Chinchipe aproximadamente 5 años y es de vital importancia construir la Asamblea de la cuenca, la misma que tiene por objetivo lograr un trabajo conjunto entre las personas que viven en la zona, productores, instituciones, de forma independiente; esto es un factor extra en la formación de los maestrantes, pues las clases no son solo teóricas, existe este programa en el cual pueden evidenciar la importancia de la diplomacia del agua en riveras transfronterizas, sobre todo en el tema de conservación y acceso al agua potable.
¿A quién está dirigida y qué título otorga?
Este posgrado está pensado para profesionales con título de tercer nivel en áreas como ciencias ambientales, recursos naturales, geografía, estudios socio-ambientales, silvicultura o ciencias de la tierra.
Al finalizar, se obtiene el título de Magíster en Recursos Hídricos con mención en Gestión Integral de Cuencas Hidrográficas y Diplomacia del Agua. Es una formación académica que combina investigación con aplicación real en la gestión del agua.
Si buscas especializarte en temas de agua, cuencas y cooperación internacional, la Maestría en Recursos Hídricos con mención en Gestión Integral de Cuencas Hidrográficas y Diplomacia del Agua representa una opción actual y relevante en la región sur del Ecuador, pero también de Perú, en Jaén, la Universidad Nacional de Jaén oferta este programa de maestría desde el año 2024.
En el marco del convenio de cooperación con la Autoridad Nacional del Agua, Protos Andes fortalece su trabajo en la gestión sostenible del agua en cuencas binacionales.
El acuerdo binacional que establece la Comisión Binacional para la Gestión Integrada de los Recursos Hídricos de las Cuencas Hidrográficas Transfronterizas entre la República del Perú y la República del Ecuador se firmó el 20 de octubre de 2017. Su meta principal es trabajar de manera conjunta en la gestión sostenible del agua en las 9 cuencas hidrográficas transfronterizas que comparten ambos países. Estas cuencas son: • Zarumilla • Puyango – Tumbes • Catamayo – Chira • Mayo – Chinchipe • Santiago • Morona • Pastaza • Conambo – Tigre • Napo
La creación de este acuerdo busca coordinar acciones para proteger el agua y evitar conflictos. Además, promueve la conservación de ecosistemas, la mejora de la calidad del agua y la seguridad hídrica para las comunidades de ambos lados de la frontera. Por ello, incluye acciones como monitoreo conjunto, planes de manejo, restauración de fuentes de agua y adaptación al cambio climático.
Convenio de cooperación con la Autoridad Nacional del Agua y programa CUIDAR
En este contexto, firmamos un convenio de cooperación con la Autoridad Nacional del Agua (ANA) de Perú y Protos Andes. A través de este convenio brindaremos asesoría para impulsar la gestión sostenible del agua en la cuenca binacional Mayo-Chinchipe, que compartimos con Ecuador. Asimismo, este acuerdo permite unir esfuerzos para cuidar los recursos hídricos y mejorar la resiliencia de las comunidades locales frente al cambio climático.
En el año 2022, con nuestro programa “CUIDAR: Derechos al Agua y Resiliencia en Cuencas Amazónicas”, financiado por la Cooperación Belga al Desarrollo a través de Join For Water, se fijó el siguiente objetivo: fortalecer la capacidad de la gente y los ecosistemas para manejar el agua de manera equitativa, sostenible y participativa. Además, se puso un enfoque especial en reducir desigualdades de género y apoyar a los grupos más vulnerables.
La cuenca Mayo-Chinchipe es un territorio vital en el norte de Perú y el sur de Ecuador. En esta zona, el agua es esencial para la vida diaria, la agricultura y la biodiversidad. Desde el inicio, hemos coordinado con autoridades de ambos países. En febrero de 2025, recibimos una misión técnica con aliados de Bélgica, Ecuador y Perú para alinear esfuerzos. Ahora, con este convenio, formalizamos esa colaboración.
Ejes del convenio y compromisos institucionales
El convenio se centra en: • Conservar la infraestructura natural: Proteger fuentes de agua, restaurar ecosistemas y promover prácticas amigables con el ambiente para garantizar la seguridad hídrica. • Fortalecer grupos locales: Apoyar la creación o refuerzo de comités como el GETRAM (Grupo de Trabajo Multisectorial) o el Comité GIRH para la gestión integrada del agua. • Planificación y herramientas: Contribuir al Plan de Gestión de Recursos Hídricos de la cuenca, con énfasis en el enfoque de género y la cultura del agua participativa. • Gestión transfronteriza: Impulsar mecanismos financieros sostenibles y acciones compartidas bajo el Acuerdo Binacional Perú-Ecuador. • Capacitación y sensibilización: Realizar campañas, talleres y estrategias para involucrar a comunidades, gobiernos locales, academia y sector privado.
Desde Protos Andes nos comprometemos a compartir información, metodologías y asistencia técnica. A su vez, la ANA nos apoyará con datos, coordinación institucional y espacios para la gobernanza del agua.
El convenio fue firmado por nuestro representante legal en Perú, Sandra Francisca Neyra Carrión, y el jefe de la ANA, Ing. José Genaro Musayón Ayala. Con ello, no solo fortalecemos nuestro programa CUIDAR, sino que también, a través de este convenio de cooperación con la Autoridad Nacional del Agua, abrimos puertas para más alianzas que beneficien a las generaciones futuras.